La normativa UNE-EN ISO 22476-3 y el Eurocódigo 7 (EN 1997-2) rigen la ejecución del ensayo SPT en España, pero en Albacete adquieren un matiz particular. La ciudad, asentada en la llanura manchega sobre los sedimentos de la cuenca hidrográfica del Júcar, presenta una geología donde alternan limos, arcillas expansivas y niveles de gravas que complican cualquier campaña geotécnica. El equipo técnico aplica el procedimiento de hinca con puntaza normalizada registrando el parámetro Nspt cada 30 cm, lo que permite correlacionar directamente la resistencia del terreno con la capacidad portante admisible para cimentaciones superficiales o profundas. En nuestra experiencia, la variabilidad lateral de estos suelos aluviales obliga a una densidad de puntos de investigación mayor que en otras regiones, especialmente cuando las edificaciones superan las cuatro alturas o se proyectan sótanos que alcancen el nivel freático, que en ciertas zonas de Albacete se encuentra apenas a 6 u 8 metros de profundidad. Complementamos el ensayo con un estudio de granulometría cuando los finos superan el 35 %, porque la respuesta drenada o no drenada del terreno cambia sustancialmente el valor de N corregido.
El valor N60 corregido por energía y confinamiento es el dato que realmente vincula el ensayo SPT con los modelos de cálculo del Eurocódigo 7 en la llanura albaceteña.



