En la llanura manchega y las serranías que rodean Albacete, la aparente horizontalidad del terreno esconde desmontes y terraplenes que requieren un control riguroso. La alternancia de margas, calizas y arcillas expansivas genera perfiles de meteorización complejos donde los parámetros de resistencia al corte varían en pocos metros. Un análisis de estabilidad de taludes bien ejecutado no se limita a un factor de seguridad numérico: exige retroanálisis de roturas previas, modelización con agua en régimen transitorio y una correcta interpretación de la succión en materiales parcialmente saturados. Para definir la geometría crítica en estos suelos, apoyamos la campaña con sondajes SPT que permiten identificar la profundidad del sustrato competente bajo las costras calizas superficiales.
En las margas yesíferas del sureste de Albacete, la pérdida de resistencia por humectación reduce el factor de seguridad más que un incremento de carga en coronación.



