La llanura de Albacete, con sus extensos mantos de arcillas expansivas y margas yesíferas del Mioceno, plantea un escenario geotécnico donde la resistencia al corte no puede estimarse con simples correlaciones. La ciudad se asienta sobre materiales que alternan comportamientos drenados y no drenados según la estación, y un error en la caracterización mecánica se traduce en asientos diferenciales o fallos de estabilidad en taludes de excavación. El ensayo triaxial, ejecutado bajo norma UNE-EN ISO 17892-8:2019, permite aislar la muestra en una célula de presión y someterla a trayectorias de carga que replican las condiciones reales de obra —desde la descarga lateral de un vaciado hasta la saturación invernal de un terraplén. En zonas como el polígono de Campollano o las expansiones residenciales hacia el oeste, donde la napa freática superficial condiciona la capacidad portante, combinamos este ensayo con el ensayo CPT para contrastar perfiles continuos de punta y fricción, y con la granulometría cuando la fracción fina supera el 35% y se sospecha sensibilidad al agua.
En las margas yesíferas de Albacete, un triaxial CD bien ejecutado revela ángulos de fricción de 28° a 34° que una simple correlación SPT subestimaría peligrosamente.



