En Albacete, el subsuelo no perdona los diseños estándar. Lo vemos a diario. La presencia de yesos masivos y calizas karstificadas en el subsuelo de la capital crea huecos y cavidades que ponen en jaque cualquier cimentación. Realizar un diseño de inyecciones sin entender esa geología local es un riesgo técnico grave. Nuestro equipo aborda el grouting con un enfoque que integra la investigación previa del terreno. Antes de inyectar, hay que saber dónde están los vacíos. Por eso combinamos el diseño del tratamiento con técnicas de reconocimiento como el ensayo CPT cuando necesitamos un perfil continuo de la resistencia en zonas blandas. El objetivo es simple: garantizar que la lechada llegue exactamente donde se necesita.
La clave en Albacete no es solo inyectar, sino saber leer el terreno kárstico para no perder la lechada en un sumidero oculto.



