Albacete, con su altitud de 686 metros sobre el nivel del mar, presenta perfiles de suelo donde las arcillas expansivas y los rellenos antrópicos son un desafío constante para la cimentación. Ante un terreno de baja capacidad portante, el coste de una cimentación profunda tradicional puede disparar el presupuesto. La solución pasa por mejorar el suelo existente. El diseño de columnas de grava es nuestra respuesta técnica para transformar un suelo problemático en un firme competente. Actuamos directamente bajo la futura losa o zapata, creando inclusiones granulares compactadas que densifican el terreno y drenan el exceso de presión intersticial. Antes de decidir la mejora, conviene verificar la estratigrafía real con una campaña de calicatas que confirme la potencia del estrato blando.
El diseño de columnas de grava reduce los asientos totales y elimina los asientos diferenciales que son los que realmente dañan la estructura.



