Con una cota media de 686 metros sobre el nivel del mar y asentada sobre los depósitos aluviales del Canal de María Cristina, Albacete presenta una sismicidad moderada que no debe subestimarse al proyectar cimentaciones profundas o infraestructura crítica. La interacción entre limos arenosos de baja plasticidad y un nivel freático que en ciertas zonas periurbanas puede aflorar a menos de 3 metros de profundidad configura un escenario donde el análisis de licuefacción de suelos se convierte en una exigencia técnica, no en un formalismo. Nuestro equipo aborda cada campaña con una combinación de sondeos SPT para la obtención de muestras alteradas e inalteradas, junto con la ejecución de ensayos CPT cuando se requiere un perfil continuo de resistencia a la penetración, permitiendo aplicar correlaciones como las de Robertson y Wride con total trazabilidad.
Un índice de potencial de licuefacción LPI superior a 5 obliga a reconsiderar la tipología de cimentación, incluso en edificaciones de mediana altura en el ensanche de Albacete.



