El subsuelo de Albacete no es uniforme. La zona del Ensanche, sobre arcillas y yesos del Keuper, exige un enfoque radicalmente distinto al de la periferia norte, donde los limos arenosos del Cuaternario dominan el terreno. Aquí no basta con un cálculo genérico: el diseño geotécnico de excavaciones profundas debe interpretar la transición entre materiales muy competentes y rellenos antrópicos que a menudo superan los dos metros de espesor. Cuando un proyecto contempla dos o más niveles de sótano bajo el nivel freático estacional, la combinación de empujes laterales y la presencia de yesos solubles convierten el análisis en un ejercicio de precisión. Para afinar la caracterización previa, el equipo técnico cruza datos de sondeos con SPT y ensayos CPT que permiten trazar perfiles continuos sin zonas ciegas.
En Albacete, las arcillas del Keuper pueden relajar su resistencia un 30% tras la excavación si no se apuntalan en las primeras 48 horas.



