El clima extremo de Albacete, con inviernos que hielan la meseta y veranos que resecan el terreno hasta cuartearlo, castiga los firmes de carretera como en pocos sitios. No es lo mismo compactar una explanada aquí que en la costa levantina. La arcilla yesífera tan común en los alrededores de la capital se comporta de forma traicionera con los cambios de humedad: se hincha en octubre y se contrae en agosto. Por eso, antes de extender la primera tongada de zahorra, necesitas saber qué valor de CBR vas a obtener tras cuatro días de inmersión. En nuestro laboratorio llevamos años midiendo la capacidad portante de suelos manchegos y sabemos que un ensayo Proctor bien ejecutado es el punto de partida para no malgastar material. La densidad máxima y la humedad óptima son la llave que abre la puerta al ensayo CBR, y en esta tierra calcárea esos dos números bailan más de lo que parece.
El CBR tras inmersión te dice la verdad del suelo manchego: lo que aguanta hoy quizá no aguante después de un otoño lluvioso.



